El damasquinado es un arte milenario que da identidad a la ciudad de Toledo, al igual que sus espadas, la Catedral, el Alcázar o el mazapán. En las últimas semanas, ha recibido buenas noticias sobre su protección mediante la declaración del damasquinado como Bien de Interés Cultural (BIC).
Asimismo, ha sido protagonista de la última edición de Farcama, dirigida por la toledana Raquel de la Torre. Su obra «Dilataciones» ganó el premio en la categoría de «Emprendimiento», en reconocimiento a su labor al frente de «Togashi Damasquinos», una empresa familiar con más de 50 años de experiencia.
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